Hay un hecho científicamente probado que entre la población (al menos española), que demuestra que  cuando llevamos un tiempo dentro de un vehículo con música, acabamos cantando. Todo transcurre con normalidad hasta que llega un punto en la letra de la canción en el que

1)Nos equivocamos
2) No sabemos seguir la letra

El ser humano ha desarrollado para estos casos la habilidad del “pseudo-karaoke” y con ejemplos vas a ser más fácil entenderlo:

  • Ejemplo 1:

(Suena en la radio: y yo sigo aquí, esperándote y que tu dulce boca ruede por mi piel) A lo que es sujeto reacciona así:
-Uhhh la Paulinaaa me encantaaaa (sube el volumen de la radio y karaokea así:) Y yo sigooo aquíi, ninoninoniii por mi piel

  • Ejemplo 2:

-Uhhhh la Paulina me encantaaaa (hace movimiento rítmico con el cuerpo y mueve los labios como que sabe la canción) pieeel

  • Ejemplo 3:

-Uhhh la Paulinaaaa me encantaaaa. Y yo sigo aquíii, esperándoteee y que tus DULCES MANOS rueden por mi piel
(Este es un caso problemático porque, como estás cantando a pleno pulmón, quedas fatal cuando no aciertas la letra.)

  • Ejemplo 4:

-Uhhh la Paulinaaa me encantaaaaa (varios segundos antes de que empieza la letra te pones a berrear) y yo sigo aquíiii, ah no, que todavía no es, jeje

  • Ejemplo 5:

-Uhhh la Paulinaaa me encantaaaa. Y yo sigo aquíiii (no te acuerdas de lo que sigue) ¡anda! y ese nuevo edificio que han construido ahí? pieeeel

  • Ejemplo 6:

-Uhhhh la Paulinaaaa, me encantaaaaa. (Conductor y viajero van cantando al unísono) y yo sigoooo (“Aquí” dejas que lo diga el conductor porque no sabes cómo sigue la letra) esperandoteee y que tu (miras de reojo al conductor a ver si sigue cantando e intentas leerle los labios) pieeel.

¿Os ha pasado esto alguna vez?

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